* El objetivo es lograr la tecnificación del rubro apostando al talento venezolano

Por María Ramírez

Universitarios de diversas ramas integran el programa

“Toda industria que crece sin profesionalizarse es frágil a largo plazo, con grandes posibilidades de fracaso”, así lo afirma Erick Mujica, presidente del Grupo Valaq Acuícola, dedicado a la cría de camarón en el estado Zulia. Esta empresa con tan solo cuatro años en el mundo de la camaronicultura se ha ganado el reconocimiento del gremio por su visión hacia la excelencia, basada en la formación del personal que hace parte de su talento humano.

Desde el inicio de sus actividades en 2013, la preocupación de los directivos de la corporación se ha centrado en la especialización de sus trabajadores con la convicción de que el conocimiento es la base para mejorar todos los parámetros productivos de sus granjas.

Es por ello que han decidido innovar en el proceso de selección de personal dentro del rubro camarón en el estado Zulia, creando el Programa de Profesionalización e Industrialización (PPIN), el cual brinda a los profesionales interesados en desarrollarse dentro del sector camaronero la oportunidad de prepararse en el manejo integrado del cultivo, al tiempo que son evaluados en el aspecto psicotécnico.

Esto genera un canal de doble vía, donde el grupo adelanta la adecuación del personal que sumará a su plantilla de trabajadores y todos los participantes —sean o no seleccionados— adquieren conocimientos específicos para el área del cultivo de camarón, un sector que no cuenta con programas formales de especialización en las universidades del Estado.

En tal sentido, el PPIN contiene varias fases: la primera es el llamado abierto a la participación de profesionales de carreras afines al hecho productivo, como son: ingenieros agrónomos, ingenieros pesqueros, acuicultores, biólogos, veterinarios, entre otros; de allí son seleccionados los perfiles que se ajusten a los requerimientos de la empresa e inicia la segunda fase donde se hace la evaluación psicotécnica de los interesados para definir el grupo que participará en la tercera, que consiste en el proceso formativo y culmina con la selección del nuevo talento humano de Valaq.

 

El proceso formativo

El PPIN implica una inducción teórico-práctica, orientada a ofrecer a los participantes nociones sobre calidad de suelo y agua, infraestructura, evaluación de la biometría del camarón, alimentación y cosecha, para luego poner dicho conocimiento en práctica en una unidad de producción.

El profesor Iván Chirinos —experto en el área de Ciencias del Suelo y quien fue docente por más de 20 años en La Universidad del Zulia— es el responsable del aprendizaje teórico del PPIN y nos explicó: “Este es un proceso educativo intensivo de 5 días de duración, donde los asistentes aprenden a aplicar los conocimientos obtenidos en sus carreras en el contexto de la acuicultura, ya que, a diferencia de quienes han aprendido de forma empírica las técnicas de esta actividad, nuestros muchachos cuentan con herramientas científicas que acá estamos reforzando para que puedan tomar decisiones orientadas a resolver el porqué de las afectaciones que se producen en el sistema”.

Participantes aprenden sobre bombeo y recambio de agua en las piscinas.

Asimismo, Erick Mujica —creador de este concepto para Valaq Acuícola— indicó: “Nosotros apostamos a la formación teórica como primer paso para crear una idea del deber ser que puede o no coincidir con la práctica habitual en una unidad de producción”.

Por su parte, Leonela Molina —Ingeniera en Producción Animal, quien se presentó para la oportunidad laboral y ha clasificado hasta esta última fase— resaltó: “Es una capacitación muy completa que me ha permitido considerar un nuevo campo laboral y descubrir cómo la producción acuícola implica métodos similares a otros tipos de sistemas productivos”.

Igualmente, Jhoendri Escarai —Ingeniero Agrónomo y participante— expresó: “Hemos aprendido que el cultivo de camarón requiere de trabajo en equipo para lograr el éxito en el objetivo final y además permite poner en práctica todos los aspectos técnicos que nos enseñaron en la universidad”.

El programa culmina con 10 días de aprendizaje práctico en granja, donde los asistentes podrán identificar todas las etapas del sistema productivo como la siembra, preparación de suelo, precría, alimentación y cosecha, de la mano de un tutor industrial.

 

Apuesta por Venezuela

Para este reclutamiento de personal, el Grupo Valaq Acuicola optó por universitarios venezolanos con poco tiempo de haberse graduado, dispuestos a la constante renovación de conocimiento.

“Mi visión es que esto se viralice”, señaló Mujica. “Que el mayor número posible de empresarios se una a esta idea para que la camaronicultura en el estado se convierta en una industria con miras a la tecnificación. En esta primera oleada se sumó a nosotros la empresa Confremarca, representada por Erick Rincón quien al igual que nosotros decidió apostar al talento venezolano y ocupará varias plazas de trabajo en sus activos, como resultado del PPIN. Sabemos que ésta es una inversión a largo plazo, que inicia este año y culmina al menos dentro de dos años para lograr la especialización de estos profesionales, pero, mientras más tardemos en iniciar el proceso, mayor será la espera por los resultados”.