Brasil.- Se inició el mayor proyecto de investigación en acuicultura realizado en el país. El BRS Aqua incluye a 22 centros de investigación, 50 instituciones públicas y 11 empresas privadas, sin embargo se espera que las organizaciones aliadas en el proyecto se incrementen durante la ejecución del mismo. El proyecto es fruto de un convenio entre Embrapa, Banco Nacional de Desenvolvimento Econômico e Social (BNDES), Conselho Nacional de Desenvolvimento Científico e Tecnológico (CNPq) y la actual Secretaria Especial de Aquicultura e Pesca (SEAP).
El proyecto es el tercero con mayor financiamiento de BNDES Funtec, una línea de crédito no reembolsable para proyectos de investigación aplicada, desarrollo tecnológicos e innovación. Serán R$ 45 millones financiados por el banco estatal, R$6 millones de Embrapa y R$ 6 millones de la SEAP, totalizando los R$57 millones. La meta, al finalizar los cuatro años de duración del proyecto, es establecer la infraestructura y la investigación científica necesaria para atender las demandas del mercado de la acuicultura.
“Este proyecto es de gran importancia no solo para nuestros centros de investigación, sino también para toda Embrapa y para el Brasil. Se ha confirmado que la acuicultura se ha convertido en una área estratégica en el país” destaca Eric Arthur Bastos Routledge, jefe de investigación y desarrollo de Embrapa Pesca e Aquicultura (TO), unidad que coordina el BRS Aqua.

Cuatro especies estudiadas

En el Brasil, uno de los mayores desafíos en la acuicultura es la falta de paquetes tecnológicos para la crianza de importantes especies acuícolas. Por eso, el proyecto se enfocará en la investigación en tambaqui (Colossoma macropomum), tilapia (Oreochromis niloticus), camarón marino (Litopenaeus vannamei) y bijupirá o cobia (Rachycentron canadum), que presentan una gran demanda en el mercado o poseen un alto potencial de productividad.
“Esas especies se encuentran en diferentes niveles tecnológicos y para cada una de ellas habrá un abordaje diferente” explicó la investigadora y coordinadora del proyecto Lícia Maria Lundstedt, de Embrapa Pesca e Aquicultura. Según la investigadora, mientras que la tilapia posee un paquete tecnológico más avanzado, las investigaciones en cobia aún son incipientes en el país, a pesar de ser una especie nativa en el litoral brasileño y tenga potencial para ser una opción para el desarrollo de la piscicultura marina nacional.

Formación del Banco de Germoplasma

“Uno de los resultados en genética será la generación de información científica y tecnológica que tengan un impacto directo en la producción de alevinos de tambaqui con mejor calidad, lo que se va a reflejar en la reducción de la mortalidad y el aumento en la producción” explicó Lundstedt, resaltando que el proyecto pretende establecer una colección de germoplasma cualificado del tambaqui en Embrapa Pesca e Aquicultura para las futuras inversiones públicas o privados en el mejoramiento genético.
De acuerdo con la investigadora, actualmente el sector productivo de tambaqui utiliza germoplasma poco caracterizado científicamente y sin mejoramiento genético. Para que la producción avance, es necesario que el germoplasma sea genéticamente mejorada en cuanto a las características productivas, con mejoras en las tasas de crecimiento, mayor resistencia a las enfermedades, adaptación a sistemas intensivos de cultivo, entre otros avances.

Sanidad acuícola

En sanidad, el proyecto pretende mapear los más importantes desafíos sanitarios del tambaqui y sus factores de riesgo para proponer buenas prácticas de manejo, sistemas de diagnóstico rápido de enfermedades y desarrollar sus respectivos tratamientos. Uno de los principales resultados en esta área será la identificación de factores de riesgo preponderantes relacionados a la mortalidad del camarón, causada por la enfermedad de la mancha blanca, a fin de proponer medidas para evitar o mitigar los efectos en su producción en el Nordeste.
Causada por un virus, la enfermedad se manifiesta en la fase inicial de desarrollo del crustáceos, provocando la falta de apetito, letargia y manchas blancas en su concha. En seguida, el animal muere y contamina a otros. Con esto, los productores tienen grandes pérdidas. Uno de los casos más recientes de la enfermedad ocurrió en Ceará a mediados del 2017. En seis meses, 30 mil toneladas de camarón se perdieron, lo que equivale al 60% de la producción del período.

Nutrición

En nutrición, el objetivo será el tambaqui y tilapia. Serán definidos protocolos alimentarios para la producción intensiva del tambaqui, en las fases de larva, engorda y cosecha, en viveros y jaulas, teniendo en cuenta la capacidad de digestión de los ingredientes de los piensos y las exigencias nutricionales de los peces. Además de esto, el proyecto abordará aspectos relacionados a la tecnología de procesamiento de los piensos, debido a que hay diversos parámetros que deben ser cuidadosamente monitoreados para la obtención de productos de alta calidad. También serán evaluadas nutricionalmente las raciones disponibles en el mercado. Este es justamente el insumo que impacta hasta el 82% en los costos de producción, dependiendo del sistema adoptado. En la práctica, el productor acaba gastando más de lo necesario para engordar al animal.

Gran potencial brasileño

A pesar de poseer el 12% del agua dulce mundial y una litoral costero con más de 8500 kilómetros de extensión, la producción brasileña de animales acuáticos es inferior a su potencial. Las causas de este desempeño son diversos e incluyen la baja calidad de los reproductores; pocos estudios de la capacidad de carga de los ambientes de cultivo (número máximo de peces ideal para una determinada área); limitada asistencia técnica; deficiencia en las formas de control y monitoreo de las enfermedades de animales acuáticos; utilización incipiente de residuos para la producción de derivados; falta de tratamiento y aprovechamiento de los efluentes de la acuicultura y de estandarización de los indicadores para el licenciamiento ambiental en los diferentes ambientes donde se practica la acuicultura.
“Realizamos un levantamiento de información sobre el sector entre el 2012 y 2013, que generó los estudios que revelaron todo el potencial en el área de la acuicultura de Brasil. Esto fue en la época del Ministério da Pesca e Aquicultura, que deseaba invertir en el desarrollo acuícola” recuerda Marcos Rossi Martins, jefe del Departamento da Área de Indústria e Serviços do BNDES.

El análisis constató grandes desafíos y oportunidades. La variedad de los peces de la cuenca del río Amazonas, por ejemplo, es un diferencial para que Brasil alcance nuevos mercado. El clima es otra ventaja a favor del país, cuyas condiciones para el cultivo de tilapia son excelentes. Otros cultivos, como el de crustáceos y moluscos, también tienen potencial de escalar en Brasil. En tanto, la industria de pescado es aún incipiente en Brasil, tanto en la pesca como en la acuicultura.
“La demanda mundial de pescado viene creciendo de forma acelerada en correspondencia con el aumento poblacional que busca alimentos saludables. En Brasil esto también ocurre. En el 2003, el consumo era inferior a los 6.5 kilogramos de pescado por persona al año, en la actualidad este valor subió a nueve kilogramos per cápita. Si la población consume la cantidad recomendada por la OMS, que es de 12 kilogramos, esto representaría un impacto en el consumo de 5.722 mil toneladas” calcula Jaldir Lima, uno de los coordinadores del estudio BNDES.