Adriana Schoen Poyer CNP 7.991 / adriana@acuipesca.com / TW @saberyhacerve      

 

Por estar Venezuela ubicada geográficamente al norte de Suramérica, sus costas están bañadas por el mar Caribe y el océano Atlántico. El país cuenta con una superficie continental e insular de 916.445 km2 y con una presencia marítima de alrededor de 860 mil km2. Estos extensos territorios se expresan con una compacta configuración continental, cuya distancia máxima es de 1.493 kilómetros de dirección este a oeste y de 1.271 kilómetros de norte a sur. Posee amplias líneas de costa que alcanzan en el mar Caribe a una fachada marítima de 2.813 kilómetros de longitud y de 1.008 kilómetros de riberas continentales en el océano Atlántico.

Al gran potencial que ofrecen los espacios marítimos e insulares hay que agregar el que proporcionan las cuencas hidrográficas continentales que irrigan el país, entre las que destacan los ríos Caroní, Caura, Apure, Meta, Ventuari, Portuguesa, Santo Domingo, Uribante, Chama y Orinoco, el segundo río más caudaloso de Suramérica. “Y, por si fuera poco, nuestro país tropical dispone los trescientos sesenta y cinco días del año de temperaturas ideales en sus aguas para el desarrollo de sistemas de producción acuícola, que hagan de Venezuela una potencia en este sentido”, nos dice Fernando Villamizar Esparza.

Este médico veterinario —quien además es presidente de la Asociación de Productores de Camarón de Occidente (Asoproco)— ofreció para Acuipesca Magazine la radiografía del sector, apoyado en la presentación “La industria camaronera en Venezuela: Fortalezas, debilidades y desafíos”, en la cual refiere el crecimiento del sector y muestra que “el trabajo ha sido arduo, pero la constancia y la fe inquebrantable de algunos empresarios e investigadores hoy brindan sus frutos… aunque aún hay mucho por hacer”.

 

Una industria en expansión

En este contexto señaló que, a casi treinta años de su nacimiento y floreciente expansión, la camaronicultura en Venezuela sigue aprovechando las condiciones excepcionales que le permiten ser pionera dentro de la producción de proteína animal en el sector acuícola.

Una de esas condiciones es la de disponer de aguas de calidad para el cultivo de la especie Litopenaeus vannamei en aguas continentales de la nación y en las estuarinas del lago de Maracaibo, las cuales oscilan entre 26 y 34 grados centígrados. Otra condición favorable es la de contar con un sector empresarial y profesional privado que ha construido una industria próspera y con un amplio futuro. Por último, contamos con un fácil acceso a mercados tan demandantes de este alimento como Estados Unidos de Norteamérica, Canadá, Asia, Europa y los países centroamericanos, debido a la privilegiada ubicación geográfica del país, al norte de la América del Sur.

—El cultivo comercial del camarón en Venezuela comenzó a finales de la década de los años 90 con alrededor de ocho unidades de producción activas y un crecimiento conservador de la industria debido, entre otras causas, a la conformación del marco regulatorio y procesos para la obtención de permisos de operación, especialmente en lo referido al control ambiental.

La actividad inició su desarrollo sostenido en el año 2000. El año siguiente entra en vigencia el Decreto con Fuerza de Ley de Pesca y Acuicultura, con lo cual se le confería a la pesca y la acuicultura rango prioritario dentro de las áreas de desarrollo estratégico del país.

—Desde aquellos años hasta hoy las cosas han cambiado, incluyendo el capítulo catastrófico de la llegada del síndrome del virus del Taura a Venezuela a finales de 2004 —más específicamente a las granjas establecidas en las cercanías del lago de Maracaibo— que produjo la mortalidad de 85 % de la población camaronera y, en consecuencia, gigantescas pérdidas para la industria. Tan es así que el sector recibió apoyo financiero en 2004, directamente de la Presidencia de la República.

—La camaronicultura se consolidó de manera importante dentro de la economía entre 2006 y 2015, con treinta y dos granjas dedicadas a la producción y comercialización, principalmente fuera de nuestras fronteras.

 

 

En la actualidad existen treinta y ocho empresas productoras de camarón, con un total de 12 mil hectáreas de espejos de agua distribuidos en los estados Trujillo, Mérida, Falcón, Zulia, Anzoátegui, Sucre y Nueva Esparta, de las cuales 11 mil hectáreas se ubican solo en Falcón y Zulia.

 

 

“Lo más destacable, aseguró, es que gracias al impulso decidido de empresarios nacionales se logrará sobrepasar de manera significativa la actual producción anual de 25 mil toneladas de camarón. Esto debido a que están en desarrollo dieciséis nuevos proyectos que permitirán alcanzar la producción de cerca de 16 mil hectáreas.

Como dato importante, refirió que la creación del Ministerio de Pesca y Acuicultura en 2016, que respondía a un clamor generalizado durante muchos años del sector y que permitió encaminar las políticas y el ordenamiento para la pesca y acuicultura.

En cuanto al procesamiento, dijo que la camaronicultura nacional cuenta con doce plantas, siete de la cuales están ubicadas en la región occidental con una capacidad instalada de 350 mil kilogramos por día, y las situadas en el extremo este del país mantienen una capacidad de 50 mil kilogramos por día.

Esto significa que la industria dedicada a la cría, engorde, procesamiento y comercialización del camarón genera más 87 mil empleos directos e indirectos, cifra maravillosa en un país que lo requiere es producir. “Las estadísticas de la industria dejan ver a todas luces que seguimos apostando a Venezuela”, comentó Villamizar.

 

 

—De igual modo —acotó—, la industria cuenta con ocho laboratorios de reproducción y levantamiento de postlarvas y hay dos más en proceso de desarrollo. Se encuentra en proyecto el Centro de Investigación Venezolano de Genética y Patología Acuícola, el cual tendrá una capacidad estimada de 7.800 millones de postlarvas por año.

 

Fortalezas de la camaronicultura en Venezuela

  • Ciclo de producción totalmente cerrado con reproductores domesticados, L. Vannamei.
  • Disponibilidad suficiente de postlarvas para la siembra de hasta 14.000 Ha.
  • Capacidad de procesamiento y empaque con calidad de exportación, cumpliendo con los protocolos sanitarios e inocuidad exigidos por FDA, EEUU.

 

Industria camaronera venezolana 2018

  • Total de hectáreas en producción nacional = 12 mil.
  • Cantidad de hectáreas en producción Región Occidente = 11 mil.
  • Producción estimada (Tn) para 2018 en Región Occidente = 25 mil, incremento de 7,5 mil.
  • Producción estimada (Tn) para 2018 en Región Oriental = 1,6 mil.
  • Cantidad de hectáreas permisadas (no desarrolladas) = 12 mil.
  • Producción estimada (Tn) para 2018 a nivel nacional = 26,6 mil.
  • Proyectos nuevos en trámites: 16 unidades, de aprox. 16 mil hectáreas, 2,5 mil nuevas para la producción.
  • Mano de obra directa e indirecta = 87 mil Personas

 

Sobre Asoproco

Misión

La Asociación de Productores de Camarones de Occidente (Asoproco) es una organización sin fines de lucro que tiene como misión agrupar y vincular a las pequeñas, medianas y grandes empresas y cooperativas productoras de camarones cultivados de la región occidental de Venezuela, asegurándoles una conducta imparcial, transparente y eficiente, enmarcada por las normas éticas y jurídicas de la libre empresa y la economía de mercado.

Visión

Consolidarse como una organización eficiente, que contribuya a desarrollar y profundizar la integración del sector camaronero en Venezuela, con capacidad de adaptarse permanentemente a la dinámica regional y nacional. Para ello propiciaremos una adecuación de normas y procesos a las necesidades de nuestros asociados, una mejor capacitación e interrelación entre todos nosotros, y una activa coordinación con otros organismos.

 

Fundadores de Asoproco:

  • INDUMAR, Edwin Rincón.
  • AQUASUR, por Fernando Villamizar.
  • Agrícola Las Brisas, M. Cacho-Sousa.
  • Agropecuaria Rincón del Lago, por Héctor Rincón.
  • INBUFONCA, por Fernando Fonseca.
  • INTER-AQUA de Venezuela, Alberto C. Morante.