Graduarse de bióloga en una tierra que tiene todos los elementos naturales para el estudio constante y el aprendizaje es una gran ventaja de la que se vale Roselys Bermúdez Rincones, una sucrense de pura cepa nacida en Cumaná a la que le encanta bailar salsa.

 

Egresada de la Universidad de Oriente (UDO) reconoce que la Biología no era su primera opción, pues soñaba con ser “doctora” y la carrera de Medicina era impartida en el estado Anzoátegui lo que significaba unos gastos imposibles de cubrir para su humilde familia. Entonces vio en la Biología la posibilidad de drenar su afán por la ciencia y se decidió por la especialidad de Microbiología.

 

A partir de allí conectó con el que ha sido su único empleo hasta el momento, en el área de Ordenación Pesquera del Instituto Socialista de la Pesca y la Acuicultura (Insopesca), en el cual lleva 8 años y medio de su joven vida.

 

—¿En qué consiste tu trabajo, Roselys?

—El mundo de la pesca es fascinante. El contacto con los pescadores es lo máximo, pues, además de poder ayudarlos en todas sus necesidades, uno adquiere los conocimientos empíricos que ellos aportan y que nunca los hubiésemos aprendido en la carrera. Un pescador te enseña su día a día con transparencia y sencillez, es algo muy bonito.

 

“Ordenación Pesquera” es el área que, como su nombre lo dice, se encarga de ordenar las pesquerías en el estado, a través del aprovechamiento responsable y sustentable de los recursos pesqueros y acuícolas, en beneficio de las comunidades que viven de esa actividad. La dinámica laboral consiste en visitar cada una de las comunidades de nuestro estado para hacerle seguimiento y control a su desempeño y recopilar los reportes de captura de las diferentes pesquerías en los puertos de desembarque. También se realizan muestreos biológicos de los diferentes recursos y se dictan charlas sobre las medidas de ordenamiento del sector. La información recolectada sirve para implementar medidas de preservación de los recursos pesqueros, tales como vedas, tallas mínimas de captura, cuotas de captura, entre otras.

 

—¿Qué datos puedes agregar en cuanto al potencial pesquero y acuícola de la región sucrense?

—El estado Sucre tiene grandes potencialidades para la pesca, aquí encontramos los principales rubros pesqueros y con mayor producción del país: la sardina, la pepitona y el atún. En el área de la acuicultura hay comunidades en el estado donde hay siembras de mejillón y piscinas con crías de cachamas. Es un estado que aporta 70 % de la producción pesquera y acuícola nacional.

 

—¿Considera que la Biología es una profesión de riesgos?

—No, para mí no es una profesión riesgosa, al contrario, es un espacio de trabajo e investigación muy bonito y fascinante. Ahora bien, si partimos de mi trabajo actual en Insopesca, yo creo que el riesgo es estar haciendo recorridos en embarcaciones y no saber nadar… (risas).

 

Para finalizar Roselys indicó que aún no ha desarrollado ninguna investigación en solitario, pero sí ha colaborado en las que se efectúan bajo los convenios entre Insopesca y el INIA (Instituto de Investigaciones Agrícolas): una, sobre la biología de la langosta y, otra, sobre la sardina. Además admira profundamente a sus padres y al doctor Jeremy Mendoza (profesor de Biología Pesquera de la UDO), a quien calificó de excelente profesional y ser humano.

 

Foto:
Roselys Bermúdez Rincones, bióloga (UDO).