Caracas, 24.5.19.- El portal Mongabay Latam, periodismo ambiental independiente, publicó el trabajo de Michele Carrere, en el cual se destaca el trabajo de científicos venezolanos agrupados en Caribbean Shark Education Program liderado por el biólogo Leonardo Sánchez, director del Centro para la Investigación de Tiburones.

Vale decir que el biólogo Sánchez también es colaborador de Acuipesca Magazine y publicará un interesante trabajo acerca del tiburón ballena en la edición N° 3 que está a punto de circular en el mercado nacional e internacional.

A continuación un gran extracto del texto citado y la invitación a consultar dicho sitio Web para ampliar detalles: “La crisis alimentaria en Venezuela impactó a los amenazados tiburones ballena cuando los habitantes de zonas costeras del país comenzaron a comérselos y a vender las aletas a comerciantes que luego las destinaban al mercado asiático. Las mayores matanzas de esta especie, considerada en peligro de extinción según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, se registraron en isla Margarita y Sucre donde hasta siete tiburones llegaron a ser sacrificados cada temporada.

Tras un exitoso programa de educación, llamado Caribbean Sharks Education Program, que busca concientizar a las personas acerca de la necesidad de conservar a esta amenazada especie, los cazadores de tiburones ballenas se han reconvertido al ecoturismo para beneficiarse económicamente de estos animales al mismo tiempo que los protegen. Durante los últimos dos años, las muertes en Sucre se han reducido a un tiburón cada temporada y en Margarita no han vuelto a registrarse casos.

“El consumo de tiburón ballena nunca ha sido una costumbre culinaria en Venezuela”, asegura Leonardo Sánchez, director del Centro para la Investigación de Tiburones, el organismo que ha desarrollado este proyecto de conservación. Sin embargo, “en un país en crisis las personas tratan de aprovechar al máximo cualquier recurso”, dice Sánchez.

Aunque el programa se desarrolla en toda la costa venezolana, en la turística localidad de Chichiriviche es donde ha tenido mayor éxito. Allí, la presencia de actividades subacuáticas ha permitido que los investigadores demuestren a los pescadores que el turismo con tiburones ballena es más conveniente económicamente que la venta de sus aletas y que el consumo de su carne.

En Chichiriviche el proyecto ha sido tan exitoso que antiguos pescadores, vendedores de aletas, hoy son lancheros de las embarcaciones turísticas.

Yosmer Martínez, uno de los buzos que colabora con el Centro de Investigación de Tiburones, asegura que “los pescadores antes no le tomaban mucha importancia al tiburón, pero después de la actividad hemos despertado mucha conciencia y se ha notado un cambio. Ahora al tiburón lo aprecian mucho más y buscan conservarlo ya que han entendido que vale más vivo que muerto”.

Un kilo de aletas de tiburón puede llegar a costar 800 dólares en el mercado internacional, sin embargo, en las localidades costeras de Venezuela ese mismo kilo es vendido en apenas unos 25 dólares, explica Sánchez. El programa de conservación ha logrado que las personas ganen esa misma cantidad de dinero, por unas dos a tres horas de trabajo buscando tiburones ballena para los turistas.

El programa también propone que los buzos trabajen, como asesores de campo, con los biólogos en la investigación de tiburones. Aquellos que están interesados reciben una capacitación por parte de los científicos para que puedan, por ejemplo, colaborar en la identificación de individuos.

Para Sánchez, lo anterior ha sido de particular importancia debido a que actualmente solo él y tres tesistas están trabajando en el Centro de Investigación para Tiburones. “El resto de los investigadores que estaban en Venezuela tuvieron que emigrar”, dice el biólogo. Además, Nigel Noriega, director de Sustainable Innovation Initiatives, organización estadounidense que asesora el programa, agrega que “no es seguro traer participantes y no tenemos medios para lidiar, por ejemplo, con emergencias médicas”.

 

Con información de: https://es.mongabay.com/2019/05/venezuela-crisis-alimentaria-consumo-de-tiburon-ballena/ Autor Michele Carrere.

Fotos: Cortesía del Centro de Investigación de Tiburones / Autor Humberto Ramírez, especialista en vida marina.