Resumen

Este artículo informa sobre el control exitoso del Early Mortality Syndrome-EMS (siglas en inglés del Síndrome de Mortalidad Temprana), conocida también como enfermedad de la necrosis aguda del hepatopáncreas (AHPND), en un tanque de aclimatación (raceway) de una granja productora de camarón en América Latina. EMS/AHPND es una enfermedad con trascendencias económicas importantes; es de origen bacteriano y afecta al camarón marino. Esta patología se ha generalizado en muchas granjas de camarón del continente asiático y también en laboratorios de larvicultura y granjas de camarón en América Latina.

Palabras clave

Cuéllar-Anjel, Brock, mortalidad, EMS, enfermedad de la necrosis aguda del hepatopáncreas, AHPND, camarón, tanques de aclimatación y raceways.

La detección temprana y la respuesta de emergencia apropiada pueden ser eficaces para frenar la progresión de una epidemia de AHPND en postlarvas sanas como éstas.

Historia del caso

Se reporta un caso ocurrido en una granja de producción de camarón blanco del Pacífico (Penaeus vannamei) situada en la costa Pacífica de Centroamérica. Se presentó un evento de enfermedad aguda en uno de 5 tanques de aclimatación de 100 toneladas, que habían sido sembrados el mismo día con postlarvas (PLs) de un lote común. La densidad de siembra fue de 1,5 millones de PLs por tanque (15 PL/L). No fueron observadas PLs enfermas o moribundas (en aquel momento o posteriormente), en los otros cuatro tanques de aclimatación vecinos del tanque afectado.

Diagrama.- Posición relativa de los tanques de aclimatación del caso de estudio.

La rutina diaria de los cinco tanques incluía flujo continuo de agua con recambio de 10-20 % y alimento comercial importado con granulometría de 350 micras cada dos horas para todos los tanques por igual. Los fondos de los tanques no eran inspeccionados diariamente como parte de la rutina, ni se hacía sifoneo para retirar el sedimento acumulado del fondo. No se utilizaron probióticos en los tanques ni antes ni después del inicio de la enfermedad. No fueron aplicadas en los cinco tanques otras medidas de gestión rutinaria de químicos o biológicas.

Observaciones clínicas

La aparición de signos clínicos ocurrió en PL16, cuatro días después de que los tanques fueran sembrados. En el día de la aparición de la enfermedad, los parámetros de calidad de agua eran: temperatura de 28,7°C, salinidad de 29 ppt y oxígeno disuelto (OD) 5,3 mg/L (se utilizó aireación permanente con blowers). No se midió el pH del agua. La turbidez se consideró alta pero no se registraron mediciones de disco Secchi, con abundantes partículas orgánicas en suspensión en la columna de agua de los 5 tanques de aclimatación. La turbidez fue tal que los fondos, tanto del tanque afectado como de los otros cuatro no afectados, no eran visibles durante los días de operación de cultivo.

La mayor parte de las PL16 parecían no estar afectadas en el tanque con enfermedad. Las PL16 afectadas presentaban hepatopáncreas (HP) reducido de tamaño y blanquecino, coloración pálida-blanquecina generalizada, intestino vacío, nado errático y superficial, y pérdida del reflejo de “huida”. El diagnóstico presuntivo de la enfermedad fue AHPND y el diagnóstico diferencial fue Síndrome de las Manchas Blancas (WSSV), vibriosis aguda o toxicosis química (por ejemplo, por amoniaco).

Foto.- Pls afectadas con intestino vacío y HP pálido

Aproximadamente a las 7:00 am, el personal técnico de aclimatación reportó a la jefatura que estaban siendo observadas PLs enfermas y moribundas en el tanque 6. Después de consultas y debates entre el personal y los directivos, hacia las 10:00 am se iniciaron los siguientes pasos para intervenir en el caso clínico observado (barra 1).

Medidas ejecutadas durante el brote de AHPND

1. Se bajó el nivel del agua en el tanque.

2. Los detritos orgánicos acumulados —que eran inusualmente abundantes— fueron sifoneados del tanque 6 y se hizo recambio hídrico de 200 %.

3. En adelante, se hizo recambio hídrico diario de 100 % y sifoneo para extraer los detritos orgánicos. Y, si el alimento previamente suministrado fue completamente consumido, se aplicaba una nueva dosis de alimento (40 % de proteína de alta calidad). Todo esto continuó de igual manera, hasta que el tanque fue cosechado cinco días después del inicio del brote de enfermedad.

Al mismo tiempo en que avanzaban las medidas de intervención en el tanque, el equipo técnico recolectó muestras de PLs moribundas para análisis de PCR y para histología.

Luego de algunas horas de aplicar medidas correctivas, la mortalidad de PLs se redujo a niveles no detectables mediante inspección visual. El personal no observó más mortalidad de PLs al día siguiente o en días posteriores. Cinco días después del inicio de la enfermedad, se cosecharon los cinco tanques. Las PLs en todos los tanques se observaban robustas y activas. La supervivencia de la cosecha fue de 70 % en el tanque afectado por AHPND y la media de la supervivencia para los cuatro tanques no afectados fue de 83,5 % (Fig. 1).

Figura 1. PLs afectadas con AHPND (flechas), hepatopáncreas pálido, pigmentación reducida y músculo abdominal opaco (no muy notable debido al bajo contraste de la cuchara blanca donde están las PLs). El recuadro muestra PLs saludables como comparación.

Figura 2. Hepatopáncreas (HP) de PLs moribundas (fase aguda de AHPND). Túbulos del HP visibles (flechas rojas) y racimos de células epiteliales descamadas (flechas gruesas) son evidentes en el lumen de los túbulos. No hay bacterias (células o colonias) o inflamación (zonas de tejido con infiltración hemocítica o melanizada) presentes en el corte. H&E, 400 X.

Figura 3. Porcentaje de supervivencia de PLs en la cosecha.

Discusión y resultados de análisis de laboratorio

El informe de laboratorio indica que la PCR AP4 y la histopatología fueron positivas para AHPND. No hubo otros resultados de laboratorio que fueran significativos.

El diagrama 1 muestra la disposición física de los ocho tanques en las instalaciones de aclimatación y la ubicación del tanque 6 en relación con los otros tanques. El tanque 6 fue el único tanque afectado por AHPND. Debido a que solamente uno de los tanques fue afectado por AHPND y no los otros cuatro, habiendo sido todos mantenidos bajo procedimientos operativos estándar (POS de la instalación), el patrón de ataque reveló que los factores que predispusieron el tanque 6 al ataque de AHPND, estuvieron aislados solo a un tanque.

Además, es poco probable que factores comunes a todos los tanques —calidad del agua entrante, calidad de las PLs cuando los tanques fueron sembrados, calidad de los alimentos suministrados en todos los tanques, etc.— hubieran detonado el inicio de AHPND. Por el contrario, el brote de enfermedad se limitó al tanque 6. En nuestra opinión, el factor que precipitó la enfermedad fue sobrealimentación accidental la noche anterior al brote de AHPND en el tanque 6. Tal y como fue reportado por uno de nosotros (JAB y colaboradores) en 2015, el alimento no consumido puede ser colonizado por AHPNDVp y, en un tiempo de  alrededor de 4 horas de incubación del alimento contaminado, representa un peligro significativo de AHPND para los camarones que ingieren el alimento colonizado y contaminado con las toxinas PirA/B.

La barra lateral 2 lista los sustratos que se sabe promueven un rápido crecimiento y excreción de las toxinas altamente nocivas Pir A/B por la bacteria AHPNDVp.

Ejemplos de sustratos que promueven la excreción de toxinas Pir A/B por parte de AHPNDVp:

1. Caldos de cultivo microbiológico altos en nutrientes.

2. Fertilizantes orgánicos, melaza, alimento de camarón excesivo, etc., aplicados antes o después de la siembra de los camarones.

3. Alimento de camarón no consumido y/o sedimentos ricos en nutrientes en piscinas y tanques.

4. Cadáveres de camarones.

Además, los datos de la curva de mortalidad respaldan la interpretación que las toxinas PirA/B fueron sintetizadas y acumuladas en alimento no consumido y en sedimentos orgánicos del fondo del tanque. Presumimos que durante la noche hubo ingestión por las PLs del alimento contaminado y/o de detritos orgánicos del fondo igualmente contaminados con las toxinas Pir A/B y que, al hacerlo, consumieron abundantes bacterias además de toxinas nocivas Pir A/B.

Los genes de las toxina Pir parecen ser regulados cuando bacterias toxigénicas Pir A/B encuentran las condiciones ambientales y nutrientes que apoyan la rápida multiplicación de las bacterias y proporcionan las condiciones adecuadas para la detección de quórum (quorum sensing) y para la producción de las toxinas Pir A/B. La barra lateral 3 presenta una lista de ejemplos que creemos son sustratos adecuados para promover la formación y excreción de estas toxinas.

Pasos de respuesta rápida a un brote de AHPND en un tanque de aclimatación de camarones, raceway o piscina con liner

1. ¡Esta es una emergencia de salud animal! Una vez reconocida, la respuesta inmediata es esencial.

2. Si es necesario, baje el nivel del agua en el tanque hasta que el fondo del tanque esté claramente visible. Continúe con el reemplazo de agua, si el agua entrante no tiene una turbidez significativa.

3. Comience con sifoneo para eliminar los restos de detritos y restos de camarones.

4. Deje de aplicar alimento, reduzca la intensidad de aireación para permitir que se asiente el material suspendido. Tan rápido como sea posible, sifonee el fondo del tanque para eliminar los detritos acumulados y todos los restos de camarones.

5. Recolecte las muestras de camarón sintomático en un fijador de tejidos apropiado para pruebas de laboratorio, con el fin de confirmar o descartar AHPND como la causa de la enfermedad. Recoja las muestras de camarón de los detritos sifoneados. Los cadáveres de camarones se pueden usar como muestras para la prueba de PCR para detectar AHPND.

6. Cada hora, inspeccione el tanque y evalúe el estado. Reanude la aplicación de alimentación cada hora, pero aplíquela con cuidado y reduzca la cantidad de alimentación si permanece alimento no consumido en el tanque.

7. Sifonee el fondo del tanque dos veces al día o con mayor frecuencia si es necesario.

8. Después de tres a cinco días, reanude el SOP estándar para el manejo del tanque de aclimatación o raceway.

9. En regiones donde AHPND esté presente, siempre tenga en cuenta el peligro de acumular detritos orgánicos en tanques de aclimatación y, si no es parte de los SOP de saneamiento de tanques, considere una inspección diaria, o con mayor frecuencia, del fondo del tanque y la extracción mediante sifoneo de detritos acumulados o sedimento.

La ingestión de toxinas Pir A/B produjo necrosis y descamación del epitelio de los túbulos expuestos del hepatopáncreas. Los restos celulares proporcionaron condiciones ricas en nutrientes, lo cual —combinado con una carga alta de V. parahaemolyticus y, probablemente, otras especies del género Vibrio— desencadenó una enfermedad letal para las PLs mediante envenenamiento con toxinas Pir A/B. Recientemente fue confirmada la causa de un evento severo de la enfermedad AHPND en un laboratorio de larvicultura en América Latina. Se catalogó como V. owensii utilizando herramientas moleculares (Cuéllar-Anjel, datos no publicados).

Históricamente, la prevención de AHPND fue reconocida por camaroneros progresistas en Tailandia y, quizás, en otros lugares de Asia desde 2013-2014. Ellos abordaron el problema de AHPND de manera lógica y, a través de ensayo y error, descubrieron que las pérdidas por AHPND podían ser reducidas significativamente o eliminadas en gran medida, a través de ajustes en la alimentación (pequeñas cantidades de alimento dosificadas cada pocas horas), junto con la cuidadosa eliminación diaria o varias veces al día, de detritos orgánicos del fondo de tanques, raceways o piscinas con liner.

Si bien el caso reportado en este artículo demuestra que la detección temprana y la aplicación de respuestas de emergencia apropiadas pueden ser eficaces para detener la progresión de una epidemia de AHPND, los autores enfatizan en que la prevención es preferible sobre la intervención de emergencia para el manejo de la enfermedad.

Perspectivas

Este reporte de caso destaca que el control de AHPND puede ser logrado en tanques de aclimatación mediante una rápida acción de emergencia (barra 3), cuando el brote de enfermedad es detectado de forma temprana.

Para la prevención de AHPND, los autores subrayan la importancia de evitar la sobrealimentación y regular la inspección y retiro del alimento no consumido, de otros residuos orgánicos suspendidos y de sedimentos en el fondo de tanques de aclimatación, raceways o piscinas con liner. El saneamiento del fondo en estos cuerpos de agua, es clave para evitar AHPND en regiones y zonas donde AHPNDVp está presente.

Por Jorge Cuéllar-Anjel, D.V.M., MSc., Cert. Aq. Prof.

Veterinario en Acuicultura. Bogotá, D.C., Colombia  jocuan@gmail.com

James A. Brock, D.V.M.

Granjas acuáticas.  Kaneohe, Hawaii, EEUU   jim2653@iCloud.com

Este artículo fue originalmente publicado en Global Aquaculture Advocate, vol. 141 (17-07-2018) “Clinical case report: EMS/AHPND outbreak in Latin America”.