… El ser humano como eje transversal en la atención del sector pesquero y acuícola…

El sector pesquero artesanal y acuícola rural antes de la década de 1990 ya venía haciendo sentir su presencia mediante la existencia de asociaciones de pescadores y empresas independientes que eran atendidas desde la institucionalidad mediante programas sociales que se enfocaban en lo formativo técnico (nacional y foráneo), la intervención en la toma de decisiones comunitarias, la incorporación a beneficios crediticios a través de instituciones regionales y centrales que otorgaban recursos para la adquisición de medios de producción.

A finales del siglo pasado e inicios del XXI, en el sector pesquero y acuícola venezolano se da un vuelco a la atención a los pescadores y acuicultores. Desde entonces se diversifica la política social de protección, bajo el enfoque no solo de lo formativo y su incorporación de estos actores al sistema de seguridad social (pensiones y cotizaciones). También se dirigen las acciones hacia el desarrollo del ámbito organizativo, que va desde la conformación de asociaciones cooperativas, frentes de pescadores y acuicultores, voceros de pesca y de acuicultura en el interior de los Consejos comunales, entre otros. En el 2007,  los mismos pescadores y acuicultores sugieren nuevas formas  de organizar el poder popular enmarcadas en los cinco motores constituyentes de la revolución bolivariana. Principalmente en el quinto motor: “Explosión revolucionaria del poder popular”, en el cual el poder popular es alma, nervio, hueso, carne y esencia de la democracia; así como en los lineamientos emanados del Proyecto Nacional Simón Bolívar 2007-2013, el cual constituyó el primer Plan Socialista del Desarrollo Económico y Social de la Nación para el período 2007-2013.

Tomando en cuenta el nuevo modelo de producción planteado por el Estado, el Instituto Socialista de la Pesca y Acuicultura (Insopesca), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular de Pesca y Acuicultura, impulsó la creación de los Consejos del Poder Popular de Pescadores y Acuicultores (Conppa) desde septiembre de 2008, fecha de entrada en vigencia del nuevo Decreto Presidencial con Rango Valor y Fuerza de Ley de Pesca y Acuicultura.

La nueva Ley contempla a los Conppa como interlocutores válidos con voz y voto, en la elaboración de las políticas pesqueras del Estado venezolano.

Desde 2008 y hasta 2018 se han creado 902 Conppa, de los cuales 766 son organizaciones de tipo pesquera y 136 acuícolas (gráfico n° 1). Esos consejos de pescadores están integrados, según datos del Insopesca, por 55.830 miembros, con una participación de 77 % de hombres y 23 % de mujeres.

Esta tendencia de organización más elevada de las comunidades pesqueras, en comparación con las que desarrollan la actividad acuícola, se debe en primer lugar a que la actividad pesquera tiene mayor tradición, lo que ha incidido en que las políticas estadales estén dirigidas hacia este sector; en segundo lugar, existe un mayor número de hombres y mujeres que ejercen la actividad; y, por último, existen más de 695 comunidades pesqueras en el país.

Es importante tener presente que aunque los Conppa acuícolas también nacieron en 2008, su conformación ha sido menos acelerada, alcanzando hasta finales de 2018 la cantidad de 136, de los cuales 52,85 % (Minpesca, Insopesca, Ficha de Información Social, diciembre 2018) corresponden a los estados llaneros, es decir, aquellos que presentan el mayor desarrollo de la piscicultura: Apure, Barinas, Portuguesa, y al estado andino de Táchira.

El afianzamiento del poder popular en el año 2008 y la oficialización de la eliminación de la pesca de arrastre, también contemplado en el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley de Pesca y Acuicultura, dio cabida para que el entonces presidente Hugo Chávez, estableciera el 14 de marzo de 2009, como el “Día del Pescador y Pescadora”, el cual quedó en la memoria del pueblo pescador como el día del reconocimiento de su oficio, de su labor, de lo importante de esta actividad productiva y de quienes la ejercen.

Formación desde 2005

En otro orden de ideas, los pescadores artesanales y acuicultores rurales han sido atendidos desde el punto de vista formativo. Esta política de Estado se afianza en 2005, cuando el Instituto Nacional de Pesca y Acuicultura (Inapesca) diseña y ejecuta el “Proyecto de capacitación del pescador (a), acuicultor (a) y grupo familiar”, mediante el cual se le proporcionaron herramientas técnico-productivas básicas para el mejor desempeño de la actividad.

Según cifras del Insopesca, durante la década 2008-2018, fueron formados la cantidad de 116.302 pescadores y acuicultores en temas como acuicultura básica, contabilidad, conformación de Conppa, manejo de desechos sólidos, participación ciudadana, gestión ambiental, educación financiera, liderazgo, artes de pesca, Ley de Pesca y Acuicultura, entre otros.

En 2017, en el marco de la creación del Ministerio del Poder Popular de la Pesca y Acuicultura (Minpesca), se le dio aún mayor énfasis a esta política, incorporándose a la Agenda de Atención Social como uno de los ámbitos de acción a los cuales se enfocaría el trabajo. Al igual que en 2018 se trabajó para fortalecer el trabajo del pescador y acuicultor no sólo en lo formativo, sino en el reconocimiento de la sapiencia de estos actores en el oficio de reparación de motores.

Es preponderante dar a conocer el programa que, con apoyo el Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces), se llevó a cabo entre el 2011-2013, a través del cual se reconoció el oficio del pescador y acuicultor mediante la acreditación y certificación de 2.800 pescadores y acuicultores. Así mismo, en 2018 el ente rector en materia pesquera retoma la certificación del saber de mecánico de motores, como parte de la política de atención integral diseñada por Minpesca para la reparación de motores.

Seguridad social como norte

El ámbito de mejora de las condiciones de vida de los pescadores, acuicultores y su grupo familiar, se enfoca en brindar las facilidades para la incorporación de los pescadores y acuicultores al sistema de seguridad social, especialmente al de las pensiones de vejez.

Desde el año 2004 y hasta 2007, Inapesca —y desde 2008 Insopesca— llevó adelante la incorporación de 37 asociaciones cooperativas al programa de cotizaciones, en el cual Inapesca contribuyó en 100 % con recursos financieros para el pago de cotizaciones de las organizaciones y sus miembros. En 2010 se perfecciona esta política haciéndola masiva, mediante el lanzamiento del Decreto Presidencial 4.902, en el cual se establece el otorgamiento de 20.000 pensiones de vejez a campesinos y pescadores, siendo el sector pesquero y acuícola beneficiario de 10.000 de ellas.

Desde 2010 hasta diciembre de 2018, mediante diversas modalidades implementadas, se han logrado beneficiar a más de 30.000 pescadores y acuicultores con esta política (gráfico n° 3).

Otras políticas dirigidas a beneficiar el sector pesquero artesanal y acuícola rural están ubicadas en lo siguiente:

  • Incorporación al plan de viviendas desarrollado por el Ministerio del Poder Popular de Hábitat y Vivienda (Minhvi),
  • Programa “Soy pescador” del Banco Bicentenario, el cual otorga créditos para la consolidación de la actividad.
  • Otorgamiento de lubricantes e insumos (cauchos y baterías) para el mantenimiento de los vehículos de la Caravana de la Sardina y la Feria del Pescado, entre otros.
  • Programa de reparación de motores.
  • Programas de crédito para iniciación o consolidación de la actividad productiva.

La institucionalidad y todos y cada uno de quienes hacen vida en el sector aprueban, en este nuevo año de 2019, el apoyo al sector pesquero artesanal y acuícola rural, y se seguirá creando las bases para elevar su nivel de conciencia, dándoles las herramientas para que ejecuten, desarrollen y lleven adelante su actividad, en pro de la mejora de las comunidades, de su municipio y de la región.

El propósito en este nuevo año, entre algunos aspectos, está en seguir con los programas de protección integral del pescador (a) y acuicultor (a); el otorgamiento de financiamiento; el fortalecimiento de los programas sociales; el mayor apoyo a la actividad acuícola; la recuperación de infraestructura de apoyo a la actividad; fortalecer los programas de distribución de productos pesqueros y acuícolas; y crear espacios de adquisición de insumos para activar medios de producción.

Por Gricel Mijares, socióloga egresada de la UCV, especialidad en Mercadeo para Empresas

gricel.mijares@gmail.com / @gorditaccs

Fotos: Cortesía Insopesca