Caracas, 11.7.19.- Hace millones de años la tierra estuvo dominada por gigantes: dinosaurios, cocodrilos, tortugas, serpientes, perezosos, ictiosauros y tiburones. Esto lo sabemos por el estudio del registro fósil. Pero en la actualidad solo quedan unos pocos sobrevivientes, entre ellos el majestuoso tiburón ballena, el cual puede llegar a medir hasta 20 metros de largo con un peso que alcanza hasta 34 toneladas. Sabemos por la paleontología que los tiburones ballena (Rhincodon typus) habitan en nuestros mares desde hace al menos 57 millones de años, muy cerca del momento en el que se extinguieron los dinosaurios y mucho antes de que aparecieran los primeros humanos. Sin embargo, hoy día es una de las especies de tiburones con mayor riesgo de extinción según la lista roja de especies amenazadas que publica la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. En una reevaluación mundial llevada a cabo en 2017 cambió de la categoría vulnerable a en peligro, debido a la disminución de sus poblaciones a escala global. Las principales amenazas para esta especie son la pesca dirigida e incidental y la degradación de sus hábitat, principalmente en las zonas costeras. Estas amenazas resultan críticas debido a características biológicas intrínsecas como su crecimiento lento, madurez sexual tardía, longevidad, poca abundancia y algunos aspectos relacionados con su comportamiento.

Los tiburones ballena se encuentran ampliamente distribuidos en todos los mares templados-cálidos del mundo, excepto el Mediterráneo. Es una especie altamente migratoria y gracias a la técnica de rastreo satelital se han registrado algunos de sus recorridos, incluyendo uno que viajó más de 13 mil kilómetros desde el golfo de California hasta las cercanías de Australia. Además, presentan grandes agregaciones en las costas de varios países; principalmente en búsqueda de alimentos, pero se cree que también se producen en función de favorecer los encuentros reproductivos. En Venezuela, el Centro para la Investigación de Tiburones (CIT) ha registrado en total 186 avistamientos de tiburones ballena en toda la costa de Venezuela durante los últimos 4 años, principalmente en la costa central. Su presencia es particularmente recurrente en Chichiriviche de la Costa, estado Vargas.

Papel ecológico y valor en la economía

En tanto depredadores, los tiburones ballena cumplen una función vital en el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas marinos al regular las poblaciones que escoge como presas, contribuyendo también con el proceso de selección del más apto, al preferir principalmente animales enfermos y débiles que resultan ser de fácil captura para ellos. De esta manera, solo se reproducirán los más aptos, los más rápidos, los mejor adaptados y, al mismo tiempo, al seleccionar animales enfermos evita la diseminación de enfermedades en las poblaciones de peces. De aquí se desprende su valor no perceptible para las economías pesqueras del mundo. Diversos estudios científicos en varios países han demostrado que la disminución de los depredadores puede causar graves desequilibrios en el plano ecológico que impactan directamente sobre las economías basadas en la explotación de recursos pesqueros. [Si desea conocer más sobre este tema y acceder a publicaciones científicas puede visitar: www.caribbeansharks.org

Su comportamiento inofensivo los hace también muy atractivos para el desarrollo de actividades ecoturísticas que generan millones de dólares en ingresos anuales en todo el mundo. Por ejemplo, un tiburón ballena en Belice puede suponer cerca de dos millones de dólares americanos a lo largo de su vida.

Otra curiosa contribución de los tiburones ballena al medio marino es el aporte de nutrientes a través de sus heces. Estos nutrientes son vitales para el crecimiento del fitoplancton, el cual es la base de todas las cadenas alimentarias marinas. Esta producción primaria ayuda también a regular los niveles atmosféricos de dióxido de carbono (CO2), de manera que indirectamente ayudan a combatir el calentamiento global.

El tiburón ballena en Venezuela

Los estudios científicos dedicados a la generación de conocimientos sobre el tiburón ballena en nuestro país habían sido muy escasos hasta que en 2017 el Centro para la Investigación de Tiburones inició el Proyecto “Tiburón Ballena Venezuela”, el cual cuenta con el apoyo de varias ONG nacionales, universidades, clubes de pesca y centros de buceo. Con el apoyo de todos estos colaboradores hemos conformado una red de investigación y atención de varamientos de tiburones ballena en todo el país, mediante un programa de formación de ciudadanos científicos quienes realizan aportes de información muy valiosa para el desarrollo de investigaciones dirigidas a la protección y conservación de los tiburones en Venezuela. Gracias a su éxito, en este año 2019 este programa será llevado a otros países del Caribe, principalmente a las Antillas Menores con el nombre de “Caribbean Sharks Education Program”. Un programa con sello venezolano que cuenta con más de 13 años de experiencia, a partir de la creación en 2005 del I Curso Avanzado de Biología, Pesquería y Conservación de Tiburones, que ya arriba a 5 ediciones nacionales, 3 internacionales y más de 250 estudiantes y profesionales capacitados en Latinoamérica.

De sumo interés

El Curso de Biología Pesquería y Conservación de Tiburones es dictado por el Centro para la Investigación de Tiburones de Venezuela, con el apoyo de las universidades venezolanas de Oriente (UDO) y del Zulia (LUZ). Los docentes son el Dr. Rafael Tavares y el Biól. Leonardo Sánchez. En cada edición invitan a diferentes investigadores de diversas áreas y está destinado principalmente a estudiantes universitarios. Toda la información sobre este programa se encuentra disponible en el sitio Web de CaribbeanSharks.org.

Fotos cortesía Humberto Ramírez, especialista en vida marina / @humbertoramirezn

1.- Imponente tiburón ballena, puede llegar a medir hasta 20 metros de largo y alcanzar hasta 34 toneladas de peso.

2.- La pesca dirigida e incidental y la degradación de sus hábitats, son las principales amenazas para esta especie.

3.- En Venezuela, el Centro para la Investigación de Tiburones (CIT) ha registrado 186 avistamientos de tiburones ballena en la extensa costa marítima, durante los últimos 4 años.

Por: Biól. Leonardo Sánchez Criollo. Ph.D (C) IVIC. Vicepresidente del Centro para la Investigación de Tiburones / Correo: leosanchez1807@gmail.com /@cit_Venezuela