Caracas, 5.8.19.- La producción de alimentos acuáticos a escala mundial ha dejado de basarse en la captura de peces salvajes para dar importancia a la cría de un número creciente de especies cultivadas. En la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición (CIN2) —organizada por la FAO y realizada en Roma en noviembre de 2014— se reiteró la importancia de los productos alimenticios marinos como fuente de nutrición y salud para la humanidad. Esto evidencia la concienciación de la función vital que los océanos y las aguas continentales han de desempeñar en el suministro de alimentos, nutrición y empleo a las generaciones presentes y futuras y de su papel en el cumplimiento de los compromisos contraídos en virtud de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y del Acuerdo de París firmado en 2015.

La creciente demanda de pescado y productos pesqueros se cubrirá principalmente con el aumento de la oferta procedente de la producción acuícola: la acuicultura se convertirá en el principal impulsor del cambio en el sector pesquero y acuícola.

Durante siglos las microalgas y macroalgas marinas han sido utilizadas como un importante componente dietario en países como China, Japón y Corea, e incluso en América por los aztecas, pasando del aprovechamiento de los bancos naturales al cultivo de las mismas, a partir de mediados de 1800 en Japón. Son alimentos importantes ya que poseen tenores proteicos de alta calidad (10 a 40%), aminoácidos indispensables y grasas esenciales (ácidos grasos omega 3 de cadena larga), vitaminas D, A y B, así como minerales (calcio, yodo, zinc, hierro y selenio), que igualan o superan al pescado por lo que alimentos y productos provenientes de ellas representan actualmente el mayor foco de inversión a escala mundial.

Las palabras “algas marinas” se refieren a las macroalgas grandes, visibles, que crecen adheridas a rocas y al suelo marino y de aguas llanas. En su mayoría viven firmemente adheridas a rocas donde reciben suficiente luz, constituyendo un importante recurso costero; pertenecen a divisiones taxonómicas de acuerdo con su color: algas pardas (Ochrophyta), rojas (Rhodophyta) y verdes (Clorophyta); en función del pigmento que predomina y les da un color determinado, estableciéndose esta clasificación aunque a veces, dependiendo de los pigmentos predominantes, nos pueden confundir.

El cultivo de plantas acuáticas, mayoritariamente macroalgas marinas, ha crecido mundialmente. En 2016 la acuicultura de plantas acuáticas alcanzó 30 millones de toneladas, representando 96,5 % en volumen, casi todas correspondientes a algas marinas, por un valor de $US 11.700 millones (FAO, 2018). China es el principal productor con 48 % de la producción mundial, Indonesia 39 %, las dos Coreas 6 %, Filipinas 5 % y Japón 1,3 %.

En América solamente Chile tiene una producción de algas marinas cercana a 15.000 toneladas con un porcentaje marginal de 0,002. La FAO reporta también la producción de 89. 000 toneladas de microalgas cultivadas en 11 países en 2016, de las cuales 88. 600 toneladas se declararon procedentes de China. En América Latina y el Caribe coexisten un problema actual y una solución potencial para poblaciones económicamente excluidas: grandes insuficiencias nutritivas y grandes posibilidades de lograr un desarrollo sostenible a través del cultivo de algas marinas (McHugh, 2002).

Comercio

El cultivo de microalgas ha avanzado de tal manera que va desde la producción en un patio trasero hasta la comercial a gran escala, y se ha consolidado en muchos países para la elaboración de complementos alimenticios. El comercio mundial de la industria de plantas marinas está dirigido a 5 sectores: 1) alimentos para consumo humano; 2) industria de los ficocoloides o coloides marinos: agar, alginatos, carrageninas; 3) industria de los ficosuplementos; 4) industrias cosmética, farmacéutica, nutracéutica y botánica, y 5) productos agroecológicos: abonos y fertilizantes orgánicos. En cuanto a los productos, las algas rojas encabezan la cuota de mercado, seguidas de las marrones y las verdes.

Cifras

Según reciente análisis de mercado de Reporterlinker, la comercialización de algas marinas podría alcanzar un valor de $US 17.590 millones en 2021, con una tasa de crecimiento anual de 9,17 %. Entre los principales factores para concretar lo proyectado, destaca, en primer lugar, el aumento de la demanda en Europa. Este mercado está solicitando cada vez más el producto para el ámbito gastronómico. A su vez, hay una mayor concienciación social sobre el potencial funcional y medicinal de estas especies. Los consumidores, especialmente en las economías más desarrolladas, están cada vez más preocupados por las cuestiones relativas a la sostenibilidad, el bienestar animal y la inocuidad alimentaria, lo que puede igualmente afectar sus hábitos de consumo, también en relación con los productos pesqueros. Esto conlleva a que actualmente exista un interés de explorar todas las posibles intervenciones con algas marinas.

Varios países están explotando comercialmente sistemas de cultivo abiertos y cerrados para algas marinas a gran escala y se espera que estos países incrementen enormemente el cultivo en los años por venir. Las actuales investigaciones mundiales en los planos académico e industrial revelan cómo un sinnúmero de sustancias provenientes de las micro y macroalgas pueden ser utilizadas como productos alimentarios. Adicionalmente, el interés creciente de los consumidores en los alimentos desarrollados con fuentes vegetales acuáticas y marinas ha sido visto como una significativa oportunidad de negocios para el sector agroalimentario, existiendo gran potencial de las algas marinas. Basadas en esto, varias firmas mundiales han comenzado a capitalizar estos mercados emergentes. Los reportes científicos sobre los efectos funcionales de las proteínas, péptidos, aminoácidos, polisacáridos, fitoquímicos, lípidos y minerales de las algas marinas, respaldan los esfuerzos hacia el desarrollo de “alimentos saludables” utilizando algas marinas.

Marekuay Especies Marinas C.A es una empresa privada venezolana cuyo objetivo principal es el desarrollo biotecnológico de productos a partir de recursos marinos, principalmente de algas marinas. En ella se ha acumulado la experiencia de 30 años en investigación, desarrollo, producción, cultivo y aprovechamiento de algas marinas venezolanas desde el punto de vista de las ciencias aplicadas. Esta empresa posee un extenso paquete tecnológico en el campo de los alimentos, agroecología, biomedicina, cosmética y biotecnología, a partir de algas marinas venezolanas, así como de sustancias gelatinosas naturales extraídas de algas marinas venezolanas, principalmente ficocoloides o coloides marinos (agar, carragenatos y alginatos) y otros compuestos de origen marino.

Correo especiemarinas@yahoo.com

¿Frente a este reto qué podemos hacer en Venezuela?

La respuesta a esta interrogante y mucho más acerca del tema “Algas marinas: Una oportunidad para Venezuela”, en una siguiente entrega. 

Fotos:
1.- Kappaphycus spp.

2.- Caulerpa spp.

3.- Laurencia spp.

4.- Sargassum spp

Principal.- Ulva spp.

 

Por: Biol. María Fernanda Capecchi. M.Sc., Presidente de Marekuay Especies Marinas C.A.

Biotecnología de Algas Marinas. Venezuela. /Correo: especiemarina@yahoo.com