Maracaibo 18.11.19.- El estado Zulia -al occidente de Venezuela- celebra hoy el Día de la Chinita, es decir, la renovación de la imagen de la Vírgen María en la advocación de Nuestra Señora del Rosario de la Chiquinquirá, hecho ocurrido hace 310 años en una tablita que flotaba en las aguas del Lago de Maracaibo, capital de la entidad.

Desde esa fecha (el 18 de noviembre de 1709), la Virgen de Chiquinquirá o Virgen Morena bendice a sus hijos, a ese pueblo católico que la reconoce y venera como Madre y Patrona de la región. Ante la Chiquinquirá sus devotos se encomiendan y entregan confiados en su protección maternal, pues ella sigue presente en el corazón del zuliano.

«Ella anualmente se renueva en la música, en la gaita, en todas las artes y hasta en el diseño, porque la imaginería la lleva a lucir en vestidos, mantas, franelas, zarcillos, collares, y seguro estoy que la gente lo luce con respeto. La gente se convierte en un templo andante».

A esta reflexión llegó, hace un par de años, Carlos  Sánchez  Fuenmayor, curador de arte y quien fue durante 10 años profesor de la cátedra libre Chiquinquireña en la Unica.

Desde la humildad de su Retablo, la Virgen de Chiquinquirá cautiva el corazón de quien visita la Basílica, de quien la vea salir en procesión, del que escucha una gaita en su honor y de todo aquel que de labios de un zuliano oiga cuánto la veneran.

Morena e indiana. Su luz es amparo de todos desde aquel 18 de noviembre de 1709, fecha en la que, según el hermano Nectario María, ocurrió el milagro de la renovación del Retablo.

La Reliquia que este lunes 18-N sale en procesión por las calles saladilleras, llegó a manos de una humilde lavandera —otros dicen que molendera de cacao—.

Pero, ¿cómo la Tabla fue hallada en las aguas, cómo arribó a Maracaibo?

La Tablita es semejante al lienzo que en Colombia, hacia 1560, pintó  el artista plástico Alonso de Narváez. La pintura llegó a un templo situado en Chiquinquirá (Colombia). En el vecino país, la imagen mariana se renovó el 26 de diciembre de 1586.

La memoria popular guarda muchas versiones sobre la aparición de la Chiquinquirá en suelo marabino.

La posición más arraigada, señala que la imagen de la Chinita (guajirita) había sido traída a Maracaibo en un bergantín, perteneciente a unos piratas, quienes la habían robado de una iglesia de las costas de Nueva Granada (hoy Colombia).

Después de haber peleado en las islas antillanas, del bergantín cayó o arrojaron al agua el pequeño cuadro de Nuestra Señora de la Chiquinquirá.

Otras posiciones indican que la Tablita fue lanzada por los corsarios a las aguas para conjurar así las tormentas del Caribe.

Se ignora cuánto tiempo estuvo el milagroso cuadro sobre las aguas del Lago hasta que fue hallada por la humilde lavandera, María Cárdenas.

Con información de:

https://www.panorama.com.ve/ciudad/Chiquinquira-310-anos-de-proteccion-maternal-al-Zulia-20191114-0015.html Autora:Ítala Liendo Luzardo

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Se cree que la tablita con la imagen, similar a la de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá, que se venera en Colombia, cayó de algún barco que circulaba por las aguas del lago y la mujer, coincidencialmente, la recogió y después de limpiarla la utilizó como tapa de la tinaja donde conservaba el agua para beber.

A los pocos días, notó el dibujo y la colgó en una de las paredes de su humilde casita, hasta que una noche escuchó unos golpesitos y observó claramente el rostro de María, gritando con todas sus fuerzas: !Milagro, milagro, milagro! Lo que atrajo a sus vecinos y posteriormente de otros sectores de la ciudad.

A raíz de la conmoción, las autoridades eclesiásticas dispusieron llevarla a un sitio adecuado, en este caso un templo, siendo escogida el parroquial, lo que hoy es la catedral de Maracaibo, pero al llegar a la esquina de la iglesia, el anda en que la transportaban se hizo tan pesada, obstáculo que desapareció al disponer llevarla al templo de San Juan de Dios, hoy basílica de La Chinita, donde tiene su morada.

 

El caso llegó al Vaticano y después de constatarse los prodigios obrados, el 16 de julio de 1917, el Papa Benedicto XV dispuso su coronación canónica, lo que ocurrió el 18 de noviembre de 1942, fecha que se toma para la celebración del Día de la Chinita.

La corona de oro de 18 kilates, con un peso de 10 kilos, está adornada con joyas donadas por familias zulianas; además, en el curso de los años, devotos le han colocado todo tipo de prendas en agradecimiento a favores recibidos.

Y aún cuando la festividad es tomada por algunos como ajena a la religiosidad, con celebraciones a base de bebidas espirituosas y parrandas que a veces llegan al jolgorios, el peregrinaje de devotos a la Basílica es constante durante todo el año.

Y así como Maracaibo se viste de gala este día, esa alegría se extenderá también a Perjiá, Cabimas, Lagunillas, Guajira, Sur de Lago, Mara, Mikranda, y hasta a entidades vecinas donde se le rinde tributo a la tablita milagrosa.

Tomado de: https://nuevodia.com.ve/2018/11/18/18-de-noviembre-dia-de-la-chinita-o-virgen-de-chiquinquira/

Foto principal: @adrischoen