Caracas, 3-3-20.- La aparición del COVID-19, llamado Coronavirus, puede tener impacto a largo plazo en el sector de la producción y procesamiento de alimentos provenientes de la pesca y acuicultura debido a una disminución en la cantidad de trabajadores y consumidores asustados tanto en China como en el resto de Asia.

Los más afectados han sido los productores de especies acuícolas de agua dulce en China tales como la tilapia, según ha referido Jane Bi, Directora de Desarrollo de Negocios para la Alianza Global Acuícola (Global Aquaculture Alliance), a los cuales los coloca en un gran problema financiero. Estos se enfrentan a situaciones como que una granja o planta puede ser cerrada si se detecta algún caso de coronavirus o tener que cumplir con auditorias de certificaciones de Buenas Prácticas Acuícolas.

También los comercializadores de alimentos marinos en China están atravesando una crisis ya que han tenido un descenso en su actividad del 90%. No parece un buen escenario y con poca probabilidad de mejoría en el corto plazo, especialmente desde Vietnam donde la comercialización de Pangasius spp. a compradores chinos colapsó en solo dos semanas.

Un impacto a largo plazo del Coronavirus podría ser el cambio de actitudes hacia los mercados populares de venta de especies vivas procedentes de la pesca y acuicultura, los cuales eran tradicionalmente dominantes en China, ya que el virus se cree que se originó en un mercado de este tipo. La crisis aumentó la demanda de consumo de productos pesqueros y acuícolas congelados, así como de seguridad de los alimentos y trazabilidad.

Fuente: https://www.seafoodsource.com

(viernes 28 Febrero, 2020)