Caracas,16.6.20.- Dedicar un día mundial a una especie animal en específico, obedece al interés de crear conciencia y este caso, 16 de junio, Día Mundial de las Tortugas Marinas, no es una excepción. Las tortugas marinas se enfrentan a numerosos retos y peligros, algunos de los cuales fueron recordados el pasado 8 de junio, con ocasión del Día Mundial de los Océanos.

La fecha coincide con el nacimiento del mayor conservacionista de tortugas marinas, Archie Carr, en 1909, oriundo de Alabama.

Peligros en alta mar

La basura que queda atrapada en las corrientes oceánicas afecta gravemente a estos reptiles, que ingieren las partículas microscópicas de plástico en que terminan convertidos nuestros desperdicios sin siquiera ser conscientes de ello. Aunque sí lo son de los residuos grandes, como las bolsas de la compra, que llegan al mar desde lugares cercanos como las playas o los barcos y en las cuales quedan atrapadas, con el riesgo de morir asfixiadas.

La pesca es el mayor riesgo que tienen que enfrentar las tortugas marinas. Por muchos esfuerzos que se puedan hacer por parte del sector, evitando los métodos más destructivos o fomentando la pesca sostenible, las redes atrapan en ocasiones a individuos que no son capaces de zafarse de esta trampa y terminan entre las capturas accesorias o involuntarias. Aunque los pescadores colaboren devolviendo a estos animales al mar, muchas veces se encuentran heridos y no son capaces de sobrevivir con las facultades mermadas. Otras, directamente, mueren antes de salir de las redes de pesca.

Cambio climático

El cambio climático no es ajeno a la larga vida de las tortugas marinas. Estos longevos seres se enfrentan a las modificaciones de temperatura de los océanos, que les afectan sin remedio debido al gran espacio que cubren, con largas migraciones y constantes desplazamientos. En ocasiones se ven obligadas a variar sus trayectos para adecuarse a la temperatura del agua, cambiante por culpa del calentamiento global.

La continuidad de las tortugas marinas pasa por proteger sus zonas de desove y garantizar el futuro de las nuevas generaciones. Asimismo, es necesaria la conservación de los océanos, reduciendo al máximo la contaminación (sobre todo por plásticos) y recurriendo a métodos pesqueros lo menos dañinos posibles (esto incluye el fomento de la acuicultura ecológica y la pesca sostenible). Es la única forma de que nuestros mares sigan disfrutando de estos longevos animales.

Con información de  www.concienciaeco.com

Curiosidades a propósito del

Día Mundial de las Tortugas Marinas

1.- Conoce a los quelonioideos

Este es el nombre de la superfamilia en la que se incluyen las tortugas marinas. Hay siete especies de tortugas marinas: la tortuga plana(Natator depressus), la tortuga verde (Chelonia mydas), la tortuga carey (Eretmochelys imbricata), la tortuga boba(Caretta caretta), la tortuga laúd(Dermochelys coriacea), la tortuga olivácea (Lepidochelys olivacea) y la tortuga bastarda(Lepidochelys kempii).

Pertenecen a uno de los grupos de reptiles más antiguos del mundo, superando a las serpientes, los cocodrilos y los caimanes. Estas criaturas se remontan a la era de los dinosaurios: ¡unos 200 millones de años atrás!

2.- Caparazones

Se las reconoce fácilmente por sus caparazones cartilaginosos. Esta carcasa las protege de los depredadores, sin embargo, no todos son iguales. La tortuga laúd, por ejemplo, tiene un caparazón flexible.

Dehecho, el caparazón de una tortuga forma parte de su esqueleto y se compone de más de 50 huesos, entre los que se incluyen la caja torácica y la columna vertebral.

3.-Dieta.

Las tortugas marinas no tienen dientes, sino una serie de picos de queratina (el mismo material del que están hechas las uñas) en la parte superior de sus bocas. Su alimentación depende del entorno en el que viven pero todas las tortugas marinas son omnívoras y su dieta puede variar desde algas a calamares, pasando por medusas. Es más, las tortugas parecen preferir alimentos de color rojo, naranja y amarillo.

4.- Reproducción

Las tortugas marinas tienen enormes caparazones que añaden una dificultad física adicional al apareamiento. Estos reptiles de enormes caparazones tienen cloacas, orificios que sirven tanto para la reproducción como para la expulsión de excrementos. El pene del macho emerge de esta cloaca, pasa por debajo del caparazón de la hembra y posteriormente lo mete en la cloaca de ella.

5.- Incubación

En los meses cálidos, las tortugas hembra acuden a las playas en las que ellas mismas nacieron en busca de un punto de anidación. Usando sus aletas traseras, estos reptiles excavan un nido en la arena y ponen sus huevos, un proceso que puede durar hasta tres horas.

Pueden llegar a poner 100 huevos, que incuban durante aproximadamente 60 días. Un hecho curioso es que las tortugas laúd emiten sonidos curiosos mientras anidan y algunos de ellosse parecen a los eructos humanos.

6.- Los bebes tortuga.

Una vez que los huevos eclosionan, las tortuguitas recorren a duras penas el tramo de arena que las separa del mar. Para guiarse utilizan la luz de la luna o de las estrellas que se refleja sobre el agua.

Se estima que solamente una de cada 1.000 crías de tortuga marina sobrevive y alcanza la edad adulta.

7.- Duras migraciones

Las tortugas marinas pueden migrar largas distancias. El récord lo ostenta una tortuga laúd hembra que logró nadar 20.900 kilómetros en 647 días, desde Indonesia a la costa oeste de Estados Unidos.

8.- De todos los tamaños

Las especies de tortugas marinas pueden variar enormemente en lo que se refiere a su tamaño. La más pequeña es la tortuga bastarda, que mide en torno a 70 centímetros de largo y puede llegar a pesar 40 kilogramos. Sin embargo, la tortuga laúd puede llegar a medir 180 centímetros de largo y pesar 500 kilogramos, siendo hasta 10 veces más pesada que su pariente.

9.- Animales longevos

Las tortugas marinas pueden vivir de 150 a 200 años según su especie.

Los primeros años de vida de una tortuga marina se denominan en muchas ocasiones «los años perdidos». Eso se debe a que durante el tiempo que transcurre entre que las crías salen de los huevos y vuelven a las aguas poco profundas de la costa para alimentarse estas criaturas son extremadamente difíciles de estudiar. Estos «años perdidos» que pasan en el mar, que pueden ser hasta 20, son todo un misterio para los humanos.

10. Una familia en peligro

Tristemente, y pese a todas sus características y adaptaciones, seis de las siete especies de tortugas marinas han sido declaradas en peligro crítico, en peligro o vulnerables según la Lista Roja de la UICN. Para la séptima especie se carecen de datos suficientes para establecer una clasificación.

Las tortugas marinas se enfrentan a diferentes amenazas como la pesca –cuando se quedan atrapadas en las redes y mueren ahogadas–, la destrucción de su hábitat –el desarrollo costero destruye sus lugares de anidación y la contaminación por el plástico–, la caza furtiva –los cazadores buscan la carne, los caparazones y los huevos de las tortugas, que son una delicatesen en algunas culturas– y el cambio climático –la subida del nivel del mar y la mayor intensidad de las tormentas.

Tomado de www.nationalgeographic.es