Caracas, 18.2.20.- La cuarta edición de la revista venezolana Acuipesca Magazine publicó la segunda entrega del trabajo de la Lic. en Ciencias Aplicadas al Mar, María Fernanda Capecchi, referido a las tendencias mundiales en la acuicultura, industria, comercio y ciencia de las algas marinas y su oportunidad para Venezuela. Se la presentamos a continuación:

“Ya había hecho referencia a la importancia de los productos alimenticios marinos como fuente de nutrición y salud para la humanidad, y les decía que la producción de alimentos acuáticos a escala mundial ha dejado de basarse en la captura de peces salvajes para dar paso, cada vez en mayor medida, a la cría de especies cultivadas.

En esta ocasión escribo acerca de la innovación en el negocio del cultivo de algas marinas. Los grandes y pequeños actores de la industria están asumiendo el reto de desarrollar productos alimentarios novedosos a partir de las algas marinas, gracias a su mayor experiencia en el manejo de otras categorías de alimentos funcionales. Un ejemplo muy interesante es el producto desarrollado por una innovadora empresa productora de alimentos fundada por dos jóvenes universitarias de EE.UU., una bióloga marina y una ingeniera en materiales, quienes elaboran un producto en forma de camarón —basado completamente en algas marinas rojas e ingredientes vegetales naturales sin componentes de procedencia animal— que ha sido un éxito de mercado.

Fotos: Kappaphycus spp. (Alga kappa) y Caulerpa spp. (Caulerpa uvita).

En concordancia con lo anterior, el nivel de cultivo de estas especies está siendo expandido mundialmente, de manera que la demanda de algas marinas crudas pueda ser abastecida a precios competitivos, invirtiéndose lo necesario en esfuerzos adicionales para explorar nuevas fuentes no atendidas hasta ahora. A fin de tener éxito en el mercado, las empresas recurren a la planeación estratégica para aumentar el conocimiento de los consumidores sobre los efectos benéficos para la salud de los ingredientes asociados a las algas marinas. El éxito a largo plazo de un alimento para la salud y el bienestar depende de la perspectiva y el alineamiento de diferentes partes interesadas, tales como el sector salud, la industria alimentaria, los tecnólogos, científicos, reguladores e incluso los ambientalistas.

La extensión de la costa continental de Venezuela es aproximadamente 3.964 kilómetros lineales: 68% con el mar Caribe, 21% con el océano Atlántico y 11% con la región insular. En ésta se encuentran diferentes ecosistemas: playas, lagunas, bosques de mangles, praderas de Thalassia, arrecifes de coral, entre otros. Dependiendo del área de la costa, existen procesos llamados de afloramiento o surgencia, generados por la acción de los vientos alisios. Estas condiciones naturales generan una riqueza ficoflorística (abundancia de géneros y especies de algas marinas) que ha sido ampliamente reseñada en la literatura científica venezolana (Gómez 2017).

Siete algas comerciales se hallan en Venezuela

Las macroalgas marinas venezolanas han sido escasamente estudiadas desde otros enfoques no florísticos, lo que probablemente no ha permitido su aprovechamiento económico en beneficio del país. Los reportes sobre el uso de las algas marinas de importancia comercial son más escasos, y como ejemplo es importante mencionar que en las costas venezolanas se reportan algas de alto valor nutricional y biodisponibilidad de nutrientes (García-Casal, M.Net al., 2007, 2009), algas productoras de agar (cerca de 126 especies, cálculos propios), las cuales incluyen los géneros y especies que actualmente presentan mayor importancia en el mercado mundial, y en algunos casos formando bancos naturales de abundancia considerable (Lemus et al., 1991; Vincenti, 2010; Solé, M.A., 2007). De las 12 especies comerciales dominadas y cultivadas mundialmente, Venezuela tiene en sus mares 7 de ellas, de las cuales ya se tienen experiencias de su cultivo comercial, desarrolladas y exitosas en 5 de ellas (Kapraun y Lemus, 1986; Lemus,et al., 1991; Lemus, 1992; Racca et al., 1993).

Fotos: Sargassum spp. (Sargazo) y Roja pid.

Comprendiendo todo esto, nuestro sector acuícola venezolano tiene una mayor oportunidad y responsabilidad con respecto a cómo gestionar y apoyar este desarrollo y despegue del cultivo comercial de macroalgas y microalgas marinas en el país, tal cual como ocurrió con la industria acuícola pionera de la camaronicultura en Venezuela en los años 80.

Los involucrados en esto conocen de este heroísmo de quienes llevaron adelante la industria acuícola en Venezuela, en todos los ambientes difíciles y cambiantes que hemos surcado y seguimos surcando. Bajo este entorno y panorama mundial, en Venezuela debe iniciarse un diálogo colaborador entre los investigadores, el sector privado, los reguladores y otros participantes, para definir estrategias que promuevan sustentablemente el aprovechamiento y producción acuícola comercial de este invaluable recurso natural y crear mecanismos de transferencia de tecnologías y la promoción de nuevos emprendimientos de compañías e industrias alimentarias y biotecnológicas con base en estos recursos marinos.

Esta es una oportunidad que no debemos dejar pasar, es como una buena ola que nos puede llevar a un nuevo buen puerto, con la inteligencia, constancia, esfuerzo y tenacidad que nos caracterizan como venezolanos emprendedores y amantes de nuestro hermoso país.

Acerca de Marekuay Especies Marinas

Es una empresa privada venezolana, cuyo objetivo principal es el desarrollo biotecnológico de productos a partir de recursos marinos, principalmente de algas. En ella se ha acumulado la experiencia de 30 años en investigación, desarrollo, producción, cultivo y aprovechamiento de algas marinas venezolanas, desde el punto de vista de las ciencias aplicadas. Esta empresa posee un extenso paquete tecnológico en el campo de los alimentos, agroecología, biomedicina, cosmética y biotecnología, a partir de algas marinas venezolanas, así como de sustancias gelatinosas naturales extraídas de algas marinas venezolanas, principalmente ficocoloides o coloides marinos (agar, carragenatos y alginatos) y otros compuestos de origen marino.

Ha desarrollado prototipos, infraestructuras industriales a escala, sistemas acuícolas alternativos, procesos y productos novedosos, protocolos para extracción de materias primas, estudios de caracterización de regiones y localidades, procesos de formación y capacitación de las comunidades costeras para el aprovechamiento y cultivo de algas marinas, principalmente para el nororiente venezolano. Se trabaja esta región como eje fundamental de este escalamiento productivo, ya que existen posibilidades reales de desarrollar estos recursos marinos conjuntamente con las comunidades de pescadores y pescadoras, en unión de acuicultores. Con la creación de un proyecto denominado “Pueblos Marinos Productivos” se busca la integración de la empresa con las comunidades bajo esquemas de sustentabilidad social y ambiental, así como de comercio justo.

Los productos están en su fase comercial final: agares y geles alimenticios, harinas y hortalizas marinas, condimentos funcionales, de calidad alimentaria y beneficios nutricionales por la alta biodisponibilidad de sus componentes. Igualmente, se ofrece la línea de productos agroecológicos, abonos y fertilizantes orgánicos para la agricultura, así como una serie de extractos para el uso cosmético y terapéutico para la salud. La empresa posee una marca comercial de productos alimenticios basados en algas marinas denominadas “Especies Marinas”, con una variedad de más de 30 productos gourmet originales”.

Por: Lic. Ciencias Aplicadas al Mar, María Fernanda Capecchi M.Sc. Presidente de Marekuay Especies Marinas C.A. Biotecnología de Algas Marinas. Venezuela.  Correo: especiemarina@yahoo.com

Fotos cortesía de María Capecchi.-

Principal.- Ulva spp. (Ulvaceas banco).

2.- Kappaphycus spp. (Alga kappa)

3.-Caulerpa spp. (Caulerpa uvita)

4.- Sargassum spp. (Sargazo)

5.- Roja pid.

 

Bibliografía

FAO (2018):El estado mundial de la pesca y la acuicultura 2018 / Cumplir los objetivos de desarrollo sostenible. Roma. Licencia: CC BY-NC-SA 3.0 IGO.

García-Casal, M.N; Pereira, A.C; Leets, I; Ramírez, J. y Capecchi, M.F. (2007): “High iron content and bioavailability in humans from four species of marine algae”. J Nutr. Dic; 137 (12): 2691-5.

García-Casal, M.N; Pereira, A.C; Leets, I; Ramírez, J. y Capecchi, M.F. (2009): “Antioxidant capacity, polyphenol content and iron bioavailability from algae (Ulva sp., Sargassum sp. and Porphyra sp.) in human subjects”. British Journal of Nutrition .101, 79–85.

Gómez, S. (2017):“Reseña histórica. Catálogo actualizado y estatus actual de los estudios florísticos sobre macroalgas bénticas marinas de Venezuela”.Trabajo de Ascenso presentado ante la ilustre Universidad Central de Venezuela, para optar a la categoría de Profesor Titular en el escalafón universitario. UCV, Facultad de Ciencias, Instituto de Biología Experimental, Caracas, Venezuela.

Kapraun, D.F; Lemus, A.J. (1986):“Estudios de campo, cultivo y citológicos de Porphyra spiralis v amplifolia Oliveira FilhoetColl et al (Bangiales, Rhodophyta) de la isla de Margarita, Venezuela”.XXXVI Conv. Nac. Asovac, p. 43 (Abstract).

Lemus A.J, Bird K.T; Kapraun D.F, Kohen, F. (1991): “Agar yield, quality and standing crop biomass of Gelidium serrulatum, Gelidium floridanum and Pterocladia capillacea in Venezuela”. Food Hydrocolloids,vol. 5, 5: 469-479.

Lemus, A.J. (1992):“Ensayo de cultivo de la agarofita Gracilariopsis tenuifrons (Bird et Oliveira) en el oriente de Venezuela”. Mem. VII Simp. Lat. de Acuic. Barquisimeto, Venezuela. 140-148.

McHugh, D. (2002):“Perspectivas para la producción de algas marinas en los países en desarrollo”. FAO,Circular de Pesca,n° 968. Roma, Italia.

Racca, E., Hurtado, Dawes, Balladares y Rubio (1993):“Desarrollo de cultivo de gracilarias en la península de Araya (Venezuela)”. En: Situación actual de la industria de macroalgas productoras de ficocoloides en América Latina y el Caribe. Documento de campo. Proyecto Aquila II. FAO. GPC/RLA/102/ITA. (13): 39-46

Solé, M.A. y Pardo (2007):“Flora Marina de la península de Macanao, isla de Margarita, Venezuela. I. Chlorophyta y Phaeophyceae”. Act. Bot. Venezuelica. 30 (2).

Vincenti, M. (2010):“Información geográfica, biomasa y calidad de agar producido por Gracilariopsis hommersandii (Gracilariales, Rhodophyta) en un banco natural de la península de Paraguaná, estado Falcón, Venezuela”. Trabajo Especial de Grado. Licenciatura en Biología, Universidad de Carabobo, Valencia, Venezuela. 78 pp.