Caracas, 20.7.20.- Los peces son fuente primaria de proteínas, grasas esenciales, minerales y vitaminas y la demanda de ellos como alimento crece dramáticamente debido al aumento poblacional. Como resultado de esto a manera de mantener el consumo per cápita, su demanda aumentará en más de 20 millones de toneladas en las próximas décadas.
Es sabido que mantener la demanda de productos de pescado solamente provenientes de la pesca pondrá en riesgo la conservación y la sustentabilidad de los recursos pesqueros, ambos objetivos promovidos por la mayoría de las instituciones nacionales e internacionales. De hecho las pesquerías están causando progresivamente el descenso en la disponibilidad de organismos acuáticos salvajes por lo que la necesidad de limitar la sobreexplotación de los recursos pesqueros es un objetivo crucial global.
Una solución para paliar este problema y responder a la vez la demanda de pescado es a través de la acuicultura, la cual es la práctica de criar, hacer crecer y producir organismos marinos o dulceacuícolas logrando así reducir la sobreexplotación y uso indebido de los mares.
Actualmente la acuicultura es la industria de producción de alimentos de mayor crecimiento en el mundo. De acuerdo con la FAO, alrededor de 600 especies se están cultivando por acuicultura actualmente y su volumen de
producción alcanza más de 100 millones de toneladas con un valor global de producción de 170 billones de dólares el cual se predice que será del 62% para el año 2030.
El crecimiento de la acuicultura y la demanda creciente de peces cultivados ha conllevado a un aumento en el precio de la harina y del aceite de pescado usados en los alimentos para la cría de peces durante estos últimos anos. Los costos de alimentación constituyen entre el 40% y 70% de los costos totales de producción y 75% a 85% de los costos variables, lo cual limita el desarrollo sustentable de esta industria, de manera que la demanda creciente de pescado significa que los días de costos baratos de la harina y aceite de pescado han llegado a su fin.
Actualmente la alimentación de peces en la acuicultura se basa en ingredientes como harina de pescado y derivados de plantas así como aceite de pescado y de vegetales.
Debido al incremento de los precios de la harina y aceite de pescado más y más materias primas vegetales como la harina de soya, de legumbres, semillas oleaginosas o gluten de cereales han sido incluidos en los alimentos de peces cultivados en granjas.
La harina de soya ha sido criticada por generar alta competitividad en el uso de tierras de primera calidad y deterioro ambiental significativo. Contiene componentes anti nutricionales, alta en fibra, polisacáridos no amiláceos, perfil de aminoácidos y de ácidos grasos menos adecuado además de menor palatabilidad a pesar de haber aligerado algo la presión sobre el uso de recursos pesqueros. La mayoría de la soya es cultivada en los Estados Unidos, Brasil, Argentina, China e India. Aquellos países con industria acuícolas fuertes como Vietnam, Bangladesh, Indonesia y Noruega dependen de la importación de la soya para estos alimentos para acuicultura.
Buscando materias primas y opciones alternativas para reemplazar el uso de la harina de pescado y de la harina de soya en las fórmulas de alimentos para peces, se ha estado experimentado con el uso de harina de insectos como una alternativa sustentable de buena calidad. Los insectos tienen un alto contenido proteico, son fáciles de criar y tienen un bajo impacto ecológico.
Los insectos como ingrediente animal viable han ido recibiendo reconocimiento debido a su alto contenido de proteína y de energía. Desde Julio de 2017, la legislación de la Comunidad Europea permite que animales de acuicultura puedan ser alimentados con proteína animal procesada (PAP) de insectos.
Este cambio en la legislación permite la harina de insectos (insectos deshidratados molidos a harina) que consiste principalmente de proteína desgrasada. Las ventajas de la harina de insectos comparada con los insectos deshidratados sin procesar o frescos es que pueden ser fácilmente mezclados con otros ingredientes del alimento, tales como soya y granos molidos para formar la mezcla y formulación deseada que se presenta en pellets extruidos para una mejor y más conveniente alimentación a los animales.
 
Especies de insectos autorizados en la producción de alimentos para peces. 
De acuerdo con la legislación de la Comunidad Europea actual, se permiten siete especies de insectos para la producción de alimentos animales en la acuicultura (Regulación (EU) N° 2017/893):
  1. La mosca negra soldado (Hermetia illucens): Altas en proteínas con un perfil de aminoácidos fuerte,            fácilmente digeribles cuando su harina es desgrasada. Crecen rápidamente (desde la eclosión a la cosecha en solamente 10 a 12 días. No muerden, tampoco pican ni diseminan enfermedades.
  2. La mosca doméstica (Musca domestica).
  3. El gusano amarillo (Tenebrio molitor).
  4. El pequeño abejorro (Alphitobius diaperinus).
  5. El grillo doméstico (Acheta domesticus).
  6. El grillo rayado doméstico tropical (Gryllodes sigillatus)
  7. El grillo de campo de Jamaica (Gryllus assimilis).
Estas especies se consideran que no son causantes de enfermedades y no ofrecen riesgo para la salud humana, animal o plantas; por ejemplo, no se consideran vectores, no son especies protegidas o exóticas invasivas. De hecho, ahora son clasificadas como “Insectos cultivados” y tienen una situación similar al ganado (de acuerdo a la nueva legislación EG 1069/2009). El nuevo estatus legal de estas siete especies tiene ciertas consecuencias adicionales y otras regulaciones que necesitan ser tomadas en cuenta. Para los propósitos de producción de alimentación animal, el cultivo de estos insectos se permite solamente en ciertos sustratos específicos.
 
Sustratos autorizados para criar insectos
La cría de insectos no se permite en sustratos que contengan restos alimenticios de comida o de la cocina, carne, harina de huesos, abono líquido o heces (de acuerdo con EG 999/2001 y EG 767/2009). Las características del sustrato deben ser:
  1. Que no sea de origen animal.
  2. Si es de origen animal, solamente pueden ser harina de pescado, productos sanguíneos de no-rumiantes, Fosfato dicálcico, Fosfato tricálcico, proteínas hidrolizadas de no-rumiantes, proteínas hidrolizadas de rumiantes y sus pieles, gelatina y colágeno de no-rumiantes, huevo y productos de huevo, sustancias basadas en lácteos, calostro, miel y grasas (categoría 3 de sustancias).
  3. Exclusión de productos no procesados de origen rumiante para prevenir potencial contaminación cruzada con priones, partículas virales que han sido atribuidos al brote catastrófico de la enfermedad encefalopatía bovina espongiforme (virus de las vacas locas) que ocurrió en Europa en 1990.

Estas regulaciones de sustratos también se aplican para harina de insectos importados de países que no son de la Comunidad Europea dentro de países de la Comunidad Europea.

El uso de harina de insectos en los alimentos para organismos de acuicultura así como en la agricultura, está casi prohibido en los Estados Unidos. La FDA no ha aprobado un término tan amplio y poco definido como “harina de insectos”. Cada producto basado en insectos tendrá que ser revisado individualmente por los reguladores, un proceso a veces muy largo y complicado. En marzo del 2018 la Asociación Americana de Oficiales de Control de Alimentos (The US Association of American Feed Control Officials (AAFCO) admitió la solicitud de una empresa (Enterra Feed Corporation) de incluir la harina de larvas de la mosca negra soldado (Hermetia illucens) como ingrediente en alimentos para acuicultura de salmónidos, los cuales incluyen a los salmones, a las truchas y al char ártico en su lista de ingredientes de alimentos autorizados. El material de soporte y el cambio en la definición fue revisado y apoyado por la FDA. (Administración de Alimentos y Farmacéuticos). Esta ha sido la primera vez que un producto de harina de insectos ha sido aprobado en Norteamérica para la industria de la acuicultura. Esta misma empresa recibió también aprobación de la Agencia de Inspección de Alimentos Canadiense (Canadian Food Inspection Agency, CFIA) para vender larvas secas enteras de la mosca negra soldado en Canadá como ingrediente de alimentos para cultivos de tilapia.
En resumen, en el futuro los ingredientes usados para alimentos de acuicultura no deberán competir con alimentos para consumo humano. Producir insectos como ingredientes para alimentos acuícolas contribuirá a generar una cadena productiva más sustentable. Los insectos como ingrediente en alimentos para animales de acuicultura
tienen un gran potencial debido a su alto contenido proteico y energético. Este potencial ha sido reconocido por la legislación de la Comunidad Europea donde varias especies de insectos han sido permitidas para la producción de alimentos animales de acuicultura asi como en otros países. Será interesante seguir el desarrollo cómo y en qué cantidad serán usados en los próximos años. Se estima que la harina de insectos será una importante materia prima en el futuro por lo que se está ayudando a los productores a escalar la producción.
El reto es encontrar manufacturadores que puedan producir un volumen consistente.
Hay poca cantidad actualmente de harina de insectos para uso en gran escala en Europa. Idealmente para llegar a niveles comerciales deberán existir por lo menos 5 grandes suplidoras en Europa para 2022, cada una produciendo 20.000 toneladas de harina de insectos al año.
Tomado de:
Eurostat (2016) Dive into aquaculture in the EU. [online] Eurostat. Available at:
[Accessed 11.02.2019].
Makkar, H.P.S., Tran, G., Heuzé, V., Ankers, P. (2014) State-of-the-art on use of
insects as animal feed. Animal Feed Science and Technology, 197, 1-33.
PROteINSECT (2016) Insect Protein – Feed for the Future. [online] Minerva
Communications UK Ltd. Available at: https://www.fera.co.uk/media/wysiwyg/our-
science/proteinsect-whitepaper-2016.pdf [Accessed 11.02.2019].
Tran, G., Heuzé, V., Makkar, H.P.S. (2015) Insects in fish diets. Animal Frontiers.
5(2):37-44.
Brunella Arru , Roberto Furesi , Laura Gasco , Fabio A. Madau , and Pietro Pulina
(2019). The Introduction of Insect Meal into Fish Diet: The First Economic Analysis on
European Sea Bass Farming. Sustainability.11, 1697; doi: 10.3390/su11061697.
Por: Lic.Ciencias Aplicadas al Mar, María Fernanda Capecchi. M. Sc.